
Por suerte para mí, justo en la habitación de al lado tengo el mejor ejemplo. Cuando la persona que te trajo al mundo, la que te ha educado, te da lecciones como la que estoy recibiendo, sólo queda tomar nota y callar. Un ejemplo ha sido para mí ver cómo tras una larga sesión de quimioterapia, entra a casa con una sonrisa y dispuesta a "entrenar".

Con semejante lección, hace tiempo que no he vuelto a excusarme en el "cansancio" para omitir un entrenamiento u obligación. No sería justo. De ninguna manera. Así, en días como hoy, al terminar de trabajar no he dudado en echarme al asfalto. Superados los primeros 30' de malas sensaciones, he ido echándole un pulso a mi sombra. Hasta que ella no se fue (porque se hizo la noche), yo no volví a casa. Eso sí, disfrutando como un enano con las sensaciones en las 3h11 - 110km - +712mts - 264W - 34,7kmh y la satisfacción del trabajo bien hecho.
Un saludo, Chiquitín!
3 comentarios:
Amo y señor. Toda la razón. Ánimo Xiquitin!
saludos amigo
Gracias chicos! ;-)
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