HEREDADES. Pocas veces el refranero español falla, y en esta es un recurso perfecto para definir la situación actual. Con una rutina "atípica" para un ciclista y dependiente de demasiadas cosas, hay que ir día a día y asumiendo las cosas tal y como vienen. Por suerte, tener como preparador a Juan hace que sea más fácil planificar.

Así pues, a sabiendas que los primeros días de esta semana sería complicado entrenar, exprimí el cuerpo al máximo en el fin de semana. Las sensaciones acompañaban y recuperaba sorpendentemente bien. Sin embargo, la inercia se frenó en seco. Tres días de entre 10h y 13h de trabajo y muchas cosas en la cabeza. Imposible entrenar, pero con la tranquilidad del entrenamiento hecho.
Con la mejoría de "la jefa" todo vuelve a su cauce. Madrugando, pero dándome libertad ella a media mañana, es más fácil exprimir el tiempo hasta el mediodía. Ducha, comida ligera y directo a cumplir con las obligaciones. Quizá no sea lo mejor para recuperar, pero el hecho de ver los entrenamientos como una suerte de momento de desconexión hace que todo se haga con una sonrisa!

Así pues, ya son dos días disfrutando con la buena compañía de Rafita, Raúl Vitoria, Simón o Carles Ruiz. Ayer 5h-164km en una húmeda y fresca mañana; hoy otras 4h35'-150km huyendo de la lluvia, y con ganas de más! Me encanta esto!
Un saludo, Chiquitín!
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