miércoles 7 de septiembre de 2011

Una aventura en toda regla

(la Cueña les Cabres, en l'Anglirú ya es terreno Chiquitín!)

HEREDADES. En la vida hay tiempo para todo, y cosas que sólo se pueden hacer a cierta edad. En pleno verano y con 22 años parece buen momento para esas aventuras o pequeñas locuras, esas escapadas llenas de libertad e improvisación, lejos de planificaciones estrictas y obligaciones predefinidas.
(breve visita a Francia. Saliendo a entrenar desde Donostia)
La ausencia de carreras en el resto de España, y teniendo en País Vasco la friolera de 6 en apenas 11 días, fue suficiente excusa para mi efervescente motivación. Casi sin planificarlo, de la noche a la mañana, cargué saco de dormir, bici y licencia en el coche, y partí.

Al final, las carreras han acabado siendo una excusa, un mero trámite. Quizá poniéndome el dorsal con un exceso de relajación, con el único objetivo de disfrutar. Así, de las 6 hubieron 3 carreras buenas, en las que estuve atento y activo, aunque sin recompensa real final; con otras 3 marcadas por la lluvia y mi pésimo nivel bajando puertos en mojado.

Pero siendo realistas, es normal. Han sido dos semanas durmiendo en el coche, sí, en el coche! Salvo dos días que mi buen amigo Ballesta me cedió su sofá, he hecho vida sobre cuatro ruedas. Descansando lo justo y alimentándome como buenamente podía. Mal plan para rendir. Poco importaba.
(anochecer en lo alto de Jaizkibel... PRICELESS!)
Han sido 15 días plagados de anécdotas, probablemente irrepetibles. En principio, me echaba para atrás eso de ir solo. Nada más lejos de la realidad. Es una forma de encontrarse, de conocerse a uno mismo y a gente interesantísima. Visitar lugares preciosos. Adentrarse en las ciudad con los cinco sentidos. Improvisar. Sobreponerse a situaciones adversas. Disfrutar del ocaso y el crepúsculo en silencio. Sentirte parte del mundo. Empaparse del encanto que te rodea. Mostrarse positivo. Desconectar. Ser libre. Vivir. Es tan sencillo, como mantener actitud positiva.
(Tenemos compañía!!!!! 4 simpatiquísimas alemanas aventureras... ejem ejem)
Sólo me cabe dar las gracias, MIL GRACIAS, a toda esa gente que he conocido, con la que he compartido momentos de esta aventura, esos que me han ayudado a disfrutar de la experiencia, quienes me han apoyado y facilitado las cosas.
(el motorhome)(si subes l'Angliru con un 39x25 eso es lo que ocurre: quieres morir!)

Ahora, tras dos días ajetreados en casa, nos marchamos a la vuelta de casa. Motivado y con la misma ilusión de un juvenil: Volta a Valencia.
(sugerente título, gran verdad!!!)

Un saludo, Chiquitín!!

3 comentarios:

David dijo...

Da gusto encontrar gente que aún tenga ese espíritu aventurero jejeje

Ya sabes a donde tienes que hacer el próximo viaje!

Un abrazo ;)

David dijo...

Por cierto, soy Noel que ahora no estoy en casa jeje ;)

JOSEP BETALU dijo...

Que grande eres¡¡¡¡¡